viernes, mayo 26, 2017

Un recorrido por la Mina El Edén, corazón de plata de Zacatecas

Por María Miranda Franco

Fiel al lema de Zacatecas “Rostro de cantera y corazón de plata”, la mina el Edén es un destino obligatorio para los visitantes a la entidad. Un recorrido que pueden disfrutar desde adultos mayores hasta los más pequeños de la familia, ya que no sólo conocerán la historia, sino también leyendas y una que otra superstición en que, sin duda, cada uno de los visitantes caerá, por aquello de “por si acaso”.

En la mina el Edén se exhiben minerales y rocas, provenientes además de Zacatecas, de Chihuahua y Sonora, así como países, como India, Turquía, China, Brasil, El Salvador y Guatemala. Cabe informar que Zacatecas tiene el primero lugar a nivel nacional en cuanto a producción de plata, plomo y zinc y el segundo lugar en cobre y oro.

La mina como destino turístico, abrió sus puertas desde 1975, sin embargo, la historia de la misma data desde 1586. Anteriormente los nativos recolectaban los minerales de los cerros o cuevas y los utilizaban para hacer instrumentos, joyería, ofrendas para sus dioses o intercambio; fue hasta la llegada de los españoles, cuando entran a trabajar en la mina a cambio de un sueldo y largas jornadas de trabajo. Un minero empezaba a trabajar a los 8 años, ya que por su tamaño podía entrar en las grietas y así ir sacando los minerales o rocas, por lo que el promedio de vida de estos trabajadores no superaba los 35 años de edad.

Dentro de la mina se encuentra un altar al patrono de los mineros, el Santo Niño de Atocha. Los guías cuentan el primer milagro del Santo Niño de Atocha, el cual fue el 15 de junio de 1790, cuando una persona mató a otra con una piedra, sin embargo, al presentarse arrepentido y encomendarse al santo, la persona sorpresivamente revive.

También cuentan la historia de un fantasma deambulando a lo largo de un túnel esperando ser rescatado. Era un minero, llamado “Roque”, el cual mientras trabajaba encontró una grande roca, la cual contenía oro y plata, misma que escondió, sin embargo, ésta desapareció, por lo que empezó a maldecirse y a maldecir a sus compañeros, desesperado por no encontrarla maldice a Dios y en ese momento le cae una enorme roca.

Así que no dejen de visitar este lugar, mismo que empieza con un paseo en tren por el socavón de La Esperanza, para después pasear entre túneles y galerías, no sin antes pasar por un minero de bronce y su tradición, la cual ningún visitante queda excluido, consiste en tocar su pepita de oro para atraer el dinero, para los románticos es palpar el estómago para atraer el amor y la pistola, para la suerte.

Para los turistas que no les es suficiente el recorrido tradicional de la mina El Edén, a 320 metros de profundidad en una bóveda y con una pista de baile, se encuentra La Mina Club, único en el mundo; mismo que abre los jueves y viernes de 4 a 10 de pm y los sábados de 10 pm a 3 am.

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