lunes, julio 02, 2018

LUNES DE CAFÉ con el Mtro. David Germez

Por: Maritza Duarte

Bienvenidas, bienvenidos a este espacio. Este lunes despertamos con el triunfo contundente de Andrés Manuel López Obrador para la Presidencia de la República. La palabra clave es la contundencia. Esta vez no se cayó el sistema (lo reventaron 32 millones de votos) ni fue un triunfo haiga sido como haiga sido.

Sin embargo, no todo es gozo y paz, también traemos un cansancio de semanas de campañas políticas, de promesas y golpeteo flagrante y por debajo del agua que nos ha desgastado –por decir lo menos- y ha puesto sobre nosotros, un cariz medio hostil.

Por eso, aprovechando el momento histórico y las facilidades, le invitamos un café al Mtro. David Germez con la intención de platicar un rato sobre lo que sigue para México después del 1 de julio y para que nos diga ¿cómo nos curamos esta resaca postelectoral?

* Hola maestro David, gracias por aceptar la invitación a esta plática cafetera. Vamos directo al punto: ¿es real que el país está divido entre los pro AMLO y los anti AMLO o es una percepción?

* Mira, la polarización es natural en un proceso electoral, hablamos al respecto de un proceso electivo: como toda elección -aunque no sea manifiesta- provoca reacciones para los unos y para los otros y eso tiene consecuencias en los escenario públicos. Al referirnos a un proceso electivo partimos del hecho de que nuestras decisiones público-políticas no solo nos afectan en lo personal sino que representan una afectación ya sea en lo positivo o negativo para todo el colectivo social. Es en tal razón, que no para todos los sectores involucrados, la percepción ganador/perdedor de la opinión pública sea bien asimilada, ya sean empresarios, élites políticas, grupos religiosos, etc. Todo lo anterior tiene como resultado la tan ya mencionada polarización del proceso electoral 2018.

* ¿Y cómo superamos esta polarización? Pareciera que nuestro voto y nuestra voz tienen caducidad, pero la división se prolonga, por eso te pregunto, ¿qué sigue?

* Pues nuestro voto se ejerce, pero nuestra voz no caduca. Mira, el discurso “reconciliador” de algunos políticos tiene hasta cierto grado una recta intención. Después del 1 julio, tenemos como sociedad consumista una resaca electoral presente. Institucional y políticamente somos ciudadanos eminentemente electorales, pero no es el único perfil que nos define. Somos ciudadanos en el entorno social, político e institucional, con base en ello debemos saber que nuestra responsabilidad cívico-ciudadana sobrepasa en mucho el momento de la jornada electoral. El paso a seguir es vigilar que nuestra voluntad general sea respetada por los órganos encargados del proceso electoral; la información debe ser contrastada y preferiblemente cuestionada, presionar para que los mecanismos para transparentarla sean los óptimos. En el caso actual, el conteo distrital de los votos a partir del miércoles 4 de julio nos someterá nuevamente en una vorágine de información, descalificaciones y apoyos, a veces infundados y otras no del todo. Hay que tomar con responsabilidad las posturas y saber desde dónde se dictan. Somos ciudadanos en tanto miembros activos de una comunidad política, somos ciudadanos en el entorno cercano: no nos politizamos únicamente desde los partidos.

* Es decir, ¿organizarnos para exigir que se cumpla lo prometido en campaña?

* La democracia se origina y se mantiene de los contrapesos: no solo en lo que se refiere a sistema de partidos o a representación legislativa. Los contrapesos que mantienen una democracia se dan desde puntos diversos, como ciudadanos. Retomando tu pregunta, tenemos la responsabilidad de

funcionar como contrapeso a través de un criterio básico de fiscalización. Las democracias avanzadas, retomando a Castells, observan fiscalización de sus gobiernos, de sus actores políticos desde las instituciones. Los ciudadanos somos institución, la ciudadanía lo es y en tanto, es su responsabilidad fiscalizar desde todos los mecanismos posibles la tarea de sus gobiernos, independientemente de resultados electorales. En esta jornada vivida se acabó la etapa electoral y dio paso a proyecto de gobierno.

* Y ¿cómo nos recuperamos de la resaca electorera?

* De verdad creo que la conciliación necesaria viene desde una base de reconocimiento de pluralidad. Democracia también implica superar las filias y las fobias. Reconocer la voluntad de los otros nuestros. Por circunstancias, por votos de castigo o por racionalidad, el comportamiento observado es parte de la dinámica democrática y por esa única razón debemos desde ahí proyectar civilidad democrática y construir estructuras de control y vigilancia que sean responsables. Eso es lo que corresponde.

* Y si nuestro candidato es uno de los que perdieron, ¿qué procede?

* Abonar desde nuestras trincheras por la reconstrucción de una oposición responsable.

* Finalmente, a partir del 1 de diciembre al próximo domingo 7 de julio del 2024, ¿qué nos toca hacer?

* Procurar a toda costa que las circunstancias que definieron el pasado proceso electoral no sean las mismas que definan el proceso electoral del 2024. Que a diferencia del proceso actual, no sea un voto desde la circunstancia sino que sea un voto crítico a partir de los resultados. Verificar que las decisiones de gobierno venideras no sean autorreferenciales y sí desde la participación política. Procuremos construir esos espacios en donde la clase política observe un contrapeso natural y que sea ahí en donde se construya un futuro sostenible a través de mecanismos de incidencia, control y resistencia.

* ¿Tienes confianza en que todo irá bien, maestro?

* México es un país lleno de contrastes, pero que sabe trabajar y luchar por su bienestar. El índice de participación en estas elecciones nos lo demuestra. Que siga el trabajo, que aún no se ha ganado nada.

Gracias por su lectura y les espero la próxima semana para otro Lunes de Café aquí en Metropolitano Aguascalientes.

* El Mtro. David Israel Germez Rivera es estudioso de la política mexicana y profesor en la licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Autónoma de Aguascalientes.

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