miércoles, julio 04, 2018

Miércoles de 2x1: Historia del cine (Primera entrega)




Por Maritza Duarte

De la Linterna mágica al Cinematógrafo

La primera idea cercana a lo que hoy denominamos “cine”, surge en 1654 de la mano del sacerdote alemán Athanasius Kircher, quien experimentaba con imágenes en movimiento gracias a su invento denominado la Linterna mágica. Ésta era un dispositivo óptico cuyo funcionamiento se basaba en el de la cámara oscura: recibía imágenes del exterior para luego proyectarlas en el interior, pero con un proceso inverso.

Sobre fines de 1700, a partir de algunas modificaciones a la Linterna Mágica, surgieron espectáculos de imágenes macabras que aterrorizaban a los espectadores: fantasmas proyectados sobre humo, imágenes pequeñas que de pronto se convertían en gigantes, y que además podían moverse alrededor de las paredes. Esas eran las Fantasmagories del físico belga Étienne-Gaspard Robert.

Las Fantasmagories era un espectáculo basado en figuras pintadas sobre placas de cristal que se proyectaban detrás de una pantalla translucida fuera de la vista de la audiencia. De esa manera, al ubicarse el proyector lejos de los espectadores, el suspenso y la novedad eran tremendos. Estas proyecciones se consideran el primer antecedente de las películas de horror.

Casi un siglo después, en 1832, a partir del principio de la persistencia de las imágenes luminosas en la retina del ojo, el belga Joseph-Antoine Plateau, mediante un dispositivo llamado fenakistiscopio mostraba imágenes en movimiento. Éste es el antecedente más antiguo y más parecido al cine actual.

En 1889, Thomas Alva Edison presentó el kinetógrafo, considerada la primera cámara sonora que funcionaba al colocar un fonógrafo en el mismo eje del obturador de la cámara, permitiendo grabar sonido e imagen a la vez. No era de gran calidad, pero sí era un enorme avance tecnológico. Y aunque Edison no le dio mucha importancia, pues creía que esto de ver imágenes en movimiento era un simple espectáculo para gente solitaria, en 1894 y para su sorpresa, nacían las primeras proyecciones con el norteamericano Mervyn Le Roy, pionero del proyector moderno. En ese mismo año, en Broadway, los hermanos Tate instalaron diez kinetoscopios desde donde se mostraron las imágenes o primeras película de un hombre estornudando y un caballo corriendo.

Evidentemente, con la expansión de inventos para capturar imágenes, se aceleró la carrera hacia el cine. Precursores de la cinematografía, Auguste y Louis Lumière, perfeccionaron las innovaciones de la época con su invento revolucionario: el cinematógrafo. Éste era una caja de madera con un objetivo y una película perforada de 35 milímetros que se hacía rodar mediante una manivela para tomar las fotografías instantáneas que componían la secuencia (de máximo un minuto) y proyectar luego la filmación sobre una pantalla.

Hasta la llegada de los hermanos Louis y Auguste Lumière el cine había sido simplemente un juguete. Sin embargo, el 28 de diciembre de 1895 en París, los hermanos Lumière exhibieron en público su invención con una breve proyección de un tren llegando a una estación.

Aquella noche nacería el cine, un espectáculo que cambiaría por completo la manera de entender el mundo y relacionarnos en él.

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